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La nueva Ley de IA europea refuerza la transparencia y la formación en las empresas

El Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (AI Act) entra en una nueva fase: desde agosto de 2026 las empresas deben ser transparentes en el uso de la IA y garantizar la formación de sus equipos. Te contamos qué implica y cómo prepararte.

📅 Actualidad normativa · ⏱ 6 min de lectura · 🇪🇺 AI Act

La inteligencia artificial está cada vez más presente en las empresas, especialmente en áreas como Recursos Humanos, formación, administración, marketing, ventas y atención al cliente. Herramientas como ChatGPT, Copilot, Claude o Gemini permiten automatizar tareas y mejorar la productividad, pero también plantean nuevas obligaciones para las organizaciones.

La Comisión Europea ha publicado nuevas directrices para facilitar el cumplimiento de las obligaciones de transparencia del Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (AI Act). Estas medidas, aplicables desde el 2 de agosto de 2026, afectan a determinados proveedores y a las empresas que utilizan sistemas de IA.

Nuevas obligaciones para las empresas que usan inteligencia artificial

La normativa europea busca que los ciudadanos puedan reconocer con facilidad cuándo están interactuando con un sistema de inteligencia artificial o cuándo determinados contenidos han sido generados o modificados con esta tecnología. Para las empresas, esto implica avanzar hacia un uso de la IA más organizado y responsable. Los departamentos de Recursos Humanos, Formación y Transformación Digital deberán conocer qué herramientas utilizan sus equipos, para qué tareas se emplean y qué obligaciones derivan de su uso.

Los chatbots deberán informar de que utilizan IA

Una de las principales novedades afecta a los sistemas que interactúan directamente con las personas. Los chatbots y asistentes virtuales deberán informar al usuario de que está comunicándose con una inteligencia artificial cuando esto no resulte evidente. Esta obligación alcanza a los chatbots de páginas web, asistentes de atención al cliente o herramientas automatizadas de soporte, y las empresas deberán revisar estos sistemas para comprobar que ofrecen información suficiente y comprensible.

Mayor transparencia en los contenidos generados por IA

La regulación también establece medidas para facilitar la identificación de determinados contenidos creados o manipulados mediante inteligencia artificial. Los proveedores de sistemas generativos deberán incorporar mecanismos técnicos que permitan detectar el origen artificial de ciertos contenidos. Esta cuestión es especialmente relevante para los departamentos de marketing, comunicación y redes sociales, donde hoy se utilizan herramientas de IA para generar imágenes, vídeos, textos y materiales publicitarios: conviene saber cuándo existe la obligación de identificar o etiquetar ese contenido.

Especial atención a los deepfakes y contenidos de interés público

La Unión Europea presta especial atención a los llamados deepfakes: imágenes, vídeos o audios generados o manipulados mediante IA que pueden parecer reales. En estos casos deberá informarse claramente de que el contenido ha sido creado artificialmente. También existen obligaciones específicas relacionadas con contenidos generados mediante IA sobre asuntos de interés público, así como respecto a determinados sistemas de reconocimiento de emociones y categorización biométrica. Son áreas especialmente sensibles que requieren una revisión previa antes de su utilización empresarial.

No todas las correcciones realizadas con IA deberán etiquetarse

Las directrices europeas también contemplan algunas excepciones. Utilizar una herramienta de IA exclusivamente para realizar una corrección ortográfica o gramatical, o una edición estándar, no obligará necesariamente a etiquetar el contenido como generado íntegramente mediante inteligencia artificial. Por ejemplo, si una persona emplea una herramienta para revisar la redacción de un correo o corregir erratas sin que ello altere sustancialmente el documento, no tendrá que considerarse todo el texto como contenido generado por IA. La clave está en determinar hasta qué punto la herramienta modifica o genera el contenido original.

La formación de los trabajadores será fundamental

La implantación del AI Act no debe entenderse únicamente como una obligación jurídica. Las empresas necesitan preparar a sus trabajadores para utilizar estas herramientas correctamente, conocer sus limitaciones y evitar usos inadecuados que puedan generar riesgos legales, reputacionales o de protección de información. Este es el núcleo del artículo 4 del AI Act, que introduce la obligación de alfabetización en IA (recogida en el texto oficial del Reglamento (UE) 2024/1689): garantizar que el personal comprenda las capacidades y los riesgos de los sistemas que utiliza.

La Comisión Europea ha sido clara: entregar el manual de una herramienta no basta. Se necesita un programa formativo adaptado a cada perfil y a su contexto de uso. Los planes de formación pueden incorporar contenidos sobre utilización responsable de la IA, protección de datos, verificación de la información, propiedad intelectual, transparencia y seguridad.

Recursos Humanos tendrá un papel clave en la adaptación al AI Act

Los departamentos de Recursos Humanos y Formación desempeñarán un papel fundamental en este proceso: identificar qué puestos utilizan inteligencia artificial y determinar qué competencias necesita cada perfil, ya que no todos los empleados requieren el mismo nivel de conocimientos ni utilizan la IA con las mismas finalidades. Las empresas deberán avanzar hacia la elaboración de protocolos internos de uso de la inteligencia artificial, acompañados de acciones formativas que permitan aplicar estas tecnologías con seguridad, transparencia y criterios homogéneos en toda la organización. En España, la supervisión del cumplimiento corresponde a la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA).

La formación continua, clave para adaptarse al nuevo entorno de la IA

Desde el 2 de agosto de 2026, las obligaciones de transparencia previstas en el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial han entrado en una nueva fase de aplicación. Esto obliga a muchas organizaciones a revisar la manera en la que utilizan sistemas y herramientas basadas en IA. La formación continua será uno de los instrumentos fundamentales para afrontar este cambio: las empresas que formen a sus trabajadores no solo podrán mejorar su productividad mediante la inteligencia artificial, sino que estarán mejor preparadas para utilizarla de manera responsable, segura y conforme al nuevo marco normativo europeo.

EN RESUMEN · CLAVES DEL AI ACT

Lo que tu empresa debe saber

📌 Norma: Reglamento (UE) 2024/1689 (AI Act), aplicación escalonada hasta 2028.

📌 Desde el 2 de agosto de 2026: obligaciones de transparencia en vigor.

📌 Chatbots: deben avisar de que el usuario habla con una IA.

📌 Contenidos IA y deepfakes: deben poder identificarse y etiquetarse.

📌 Artículo 4: obligación de formar a la plantilla en IA (alfabetización en IA).

📌 RRHH: papel clave para definir competencias y protocolos internos.

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